
Pasa a veces en el mundo que se antepone el populismo barato al realismo práctico.
Parece ser que la doctrina política cree que el levantar en alto estandarte la frase "todos somos iguales" trata de asociarse a una posición ideológica concreta, y para algunos esto puede llegar a ser cierto si no buscan en la propia praxis de lo que significa la igualdad.
El Gobierno Gallego acaba de aprobar una medida por lo que sólo se concederán los libros de texto gratis a los chavales en función de las rentas familiares, una medida que aplaudo con cierto sentido común y hago este post para explicar porqué la creo positiva y porqué sí busca una igualdad práctica en el actual contexto socioeconómico español.
Debemos preguntarnos si se tendrían que dar estas ayudas de forma universal, cobren nuestros padres 10 mil euros al mes o a penas puedan reunir mil euros.
Esto fue lo que hizo la Consellería de Educación de Touriño. Yo, particularmente, no apoyo esta medida universal que se seudofundamenta en un valor de igualdad, siendo todo lo contrario.
Las prestaciones que se otorgan a colectivos de personas que por razones económicas se encuentran en una posición de inferioridad buscan compensar esa posición.
El Gobierno Gallego intentando conseguir el objetivo de la igualdad ha utilizado como medio la diferenciación de derechos, es decir, se busca la diferenciación para tratar de forma diferenciada a los que están en situaciones desiguales, por lo que las familias que tienen rentas altas al no hayarse en esa situación de desigualdad económica no tienen porqué recibir esa prestación innecesaria.
Entonces, para mí, la respuesta a la cuestión de si tendría que ser una prestación universal está claro que no.
Para la moral de las personas todos nacemos y permanecemos libres e iguales en derechos, básicamente, en los derechos civiles, que sí son universales, ya que se puede limitar perfectamente la universalidad a este tipo de derechos.
Cuando hay una desigualdad económica son muy convenientes acciones de los gobiernos para establecer una verdadera igualdad, sobre todo, en época de déficit económico como la que actualmente padecemos, y que es una consecuencia clara de la crisis del Estado social en algunos aspectos, ni más ni menos, que por considerar derechos civiles a ciertos derechos que no lo son como la de "libros para todos", además de ser una medida populista va también muy en contra de la igualdad.
Es un error atribuir ciertas prestaciones a personas que están en la posibilidad de satisfacer por si mismos esas necesidades, hasta que, en situaciones de escasez de recursos constituyen un cierto despilfarro.
Me acuerdo de un artículo que había leído de Peces Barba hablando sobre algo parecido y él decía que los titulares de los derechos sociales serían los que no pueden pagárselos, siendo la única manera de resolver la crisis del Estado Social, abocado por muchas medidas a las que se les está empezando a poner parada.
Parece ser que la doctrina política cree que el levantar en alto estandarte la frase "todos somos iguales" trata de asociarse a una posición ideológica concreta, y para algunos esto puede llegar a ser cierto si no buscan en la propia praxis de lo que significa la igualdad.
El Gobierno Gallego acaba de aprobar una medida por lo que sólo se concederán los libros de texto gratis a los chavales en función de las rentas familiares, una medida que aplaudo con cierto sentido común y hago este post para explicar porqué la creo positiva y porqué sí busca una igualdad práctica en el actual contexto socioeconómico español.
Debemos preguntarnos si se tendrían que dar estas ayudas de forma universal, cobren nuestros padres 10 mil euros al mes o a penas puedan reunir mil euros.
Esto fue lo que hizo la Consellería de Educación de Touriño. Yo, particularmente, no apoyo esta medida universal que se seudofundamenta en un valor de igualdad, siendo todo lo contrario.
Las prestaciones que se otorgan a colectivos de personas que por razones económicas se encuentran en una posición de inferioridad buscan compensar esa posición.
El Gobierno Gallego intentando conseguir el objetivo de la igualdad ha utilizado como medio la diferenciación de derechos, es decir, se busca la diferenciación para tratar de forma diferenciada a los que están en situaciones desiguales, por lo que las familias que tienen rentas altas al no hayarse en esa situación de desigualdad económica no tienen porqué recibir esa prestación innecesaria.
Entonces, para mí, la respuesta a la cuestión de si tendría que ser una prestación universal está claro que no.
Para la moral de las personas todos nacemos y permanecemos libres e iguales en derechos, básicamente, en los derechos civiles, que sí son universales, ya que se puede limitar perfectamente la universalidad a este tipo de derechos.
Cuando hay una desigualdad económica son muy convenientes acciones de los gobiernos para establecer una verdadera igualdad, sobre todo, en época de déficit económico como la que actualmente padecemos, y que es una consecuencia clara de la crisis del Estado social en algunos aspectos, ni más ni menos, que por considerar derechos civiles a ciertos derechos que no lo son como la de "libros para todos", además de ser una medida populista va también muy en contra de la igualdad.
Es un error atribuir ciertas prestaciones a personas que están en la posibilidad de satisfacer por si mismos esas necesidades, hasta que, en situaciones de escasez de recursos constituyen un cierto despilfarro.
Me acuerdo de un artículo que había leído de Peces Barba hablando sobre algo parecido y él decía que los titulares de los derechos sociales serían los que no pueden pagárselos, siendo la única manera de resolver la crisis del Estado Social, abocado por muchas medidas a las que se les está empezando a poner parada.