sábado, 16 de mayo de 2009

Caso del Superdelegado I

A los que nos gustan los "políticos" y no los paracaidistas tendremos que decir algo sobre los politiquillos de aceras y farolas que gestionan nuestra preciosa Pontevedra.

No me gustaría tener que tirar de esbozos históricos para redactar muchos incumplimientos que todas las Xuntas tuvieron con Pontevedra. No me quedaría sólo en los prolegómenos del 5J, sino que también iría a por los sinfines de protocolos que se firmaron para que el rural pontevedrés dispusiese de un saneamiento digno; el famoso traslado de Ence tuviera una oportunidad; o que aquellos que habían liderado una manifa en contra del último Gobierno Fraga para la realización de un nuevo hospital pudieran hacer algo cuando acariciaron los áltares del poder político.

Los males de la sagrada patria aún llegan a "provincias".

No me puedo quedar callado ante la impotencia que siento con el uso absolutamente "tiránico" que las fuerzas de la "izquierda oficial" local están ejerciendo con un tema tan serio como lo es el de la nueva estructura administrativa de la Xunta de Galicia, con la apuesta por reducir en un 50% la burocracia, los altos cargos y todo el despilfarro que se había constreñido en torno a la administración de la Xunta de Galicia en nuestra autonomía y especialmente en los últimos 4 años, en donde el número de "personal" se había aumentado en casi 10 mil personas.

Primero, me refiero a esta actitud como tiránica porque el deseo del bipartito pontevedrés me ilustra la cabeza con frases de viejas obras romanas en la que los "Emperadores" en aras de mantener el poder pese a todo ejercían una influyente manipulación y distorsión de la realidad política y de los asuntos que más afectaban a los ciudadanos, llevando a cabo todo tipo de festivales mediáticos, igual que lo que el dueto Lores-Casal están haciendo con la Superdelegación de Vigo en el indicativo de nuestros días, cuya única preocupación tenida en la reunión con los colectivos locales era salir a la calle antes de las elecciones europeas, ergo, es donde se ven las ciertas intenciones que hay detrás de todo.

Segundo, me refiero a ellos, a la izquierda oficial, porque es lo que son, izquierda oficial. Hay otra izquierda consolidada en alternativa legitimada para opinar dentro de los partidos dirigidos por la UPG de Lores y el pijo-progresismo de Teresa Casal. En los primeros están los beiristas de la primera legislatura del señor Lores como la ex-parlamentaria Salomé Álvarez, quien tuvo la valentía de liderar a los beiristas en Pontevedra frente al aparato liderado por la UPG y el quintanismo, y otros muchos militantes destacados del BNG o los ex-secr.xeral del psoe pontevedrés, Blas García y Roberto Taboada.

Hemos pasado 4 años desentendidos de los coches oficiales, de la nueva teoría política del nacionalismo de ir a celebrarse festividades "nacionales" a cuenta del erario público a Cuba, o a colocar en todos los entramados de la Xunta a liberados del BNG y a simples militantes como asesores de Conselleiros, sin asesorar un pimiento, visto la que ha caído en los últimos 4 años, hasta llegar a las últimas elecciones en las que el PP ha barrido y se ha ganado sin escoba y sin recogedor la legitimación popular, que en el actual sistema constitucional son las urnas.

Con la tremeda y palpable falta de información que hay en Pontevedra con respecto a lo que va a suponer el Superdelegado para Vigo, no me extraña que los pontevedreses, apelando al sentimiento que siempre hemos tenido como defendores de la capitalidad y de nuestros derechos como tal, se puedan creer el primer titular en las bocas de los "insignies" gestores en solucionar los problemas de Pontevedra, como el tráfico, sentarse a negociar un Presupuesto, impulsar la Circunvalación y crear suelo industrial para impulsar el sector secundario en nuestra comarca, en torno a todo este montaje del Superdelegado.

A lo mejor tanto Lores como Casal deberían empezar diciendo que la configuración de la nueva estructura administrativa es una respuesta directa al despilfarro, la práctica prevaricadora y el clientelismo político practicado por la administración Touriño-Quintana con toda la parafernalia de Delegados que siempre existió en Galicia, para procurar en tiempos de recesión y crack económico en muchos sectores quitar de la burocracia para invertir en cosas mucho más rentables como Universidad, Dependencia o Sanidad, donde en esta última hay un agujero de 600 m de eu, materias en las que la Xunta no hizo nada, y lo digo como Claustral y algo del tema sabré, como familiar de dependiente y como usuario de la Seguridad Social.

El Superdelegado de Vigo sólo responde a criterios de eficacia, para acercar al enorme área poblacional de los alrededores de Vigo la administracion de la Xunta para aquellas cuestiones que les afecten directamente y así no tener que desplazarse a Pontevedra para, por ejemplo, tener que entregar un mísero papel. Los políticos tendrían que saber qué es el coste de oportunidad en economía aplicado a la agenda de los ciudadanos.

Yo soy "pontevedresista
", lo que no quiere decir localista, sino que creo en las capacidades de Pontevedra como Capital, como Concello y como cabeza de Comarca.¿Creen ustedes que el señor Tourís sería capaz de ser eficaz si tuviera que gestionar a mayores los asuntos de 300 mil ciudadanos? seamos lógicos y moderados.El todo vale en política está siendo utilizado para evocar heroicidades de la población pontevedresa como el 5J y así conseguir un rédito político a largo plazo, concretamente en las elecciones municipales, para frenar el imparable tirón que tienen en estos momentos los líderes del PP en Galicia y en Pontevedra a la cabeza de Telmo Martín, quien ya ha ofrecido su cabeza política si Pontevedra perdiese un ápice de su valor como Capital. Cosa que no ocurrirá por el nombramiento de una persona que gestione todos los asuntos de la zona viguesa.

5 comentarios:

Tomeza dijo...

Moi ben Cubela.

Anónimo dijo...

Se está convirtiendo a Pontevedra en la cuarta y a Vigo en la quinta provincia. A lo mejor las intenciones de feijoo eran buenas, pero no ha pensado en el valor de Pontevedra no?

Andrés Álvarez Fernández dijo...

Quizá lo más sensato sea acabar con las provincias y derivar todos sus poderes en favor de municipios y comarcas. No tiene sentido ni el mantener las actuales provincias dentro de Galicia ni tampoco el crear una quinta en el suroeste de la región.

Anónimo dijo...

Hoy anton louro dice q no se siente preocupado por el tema de la capitalidad ya q cree q pontevedra no perderá peso por el superdelegado... alguien con honradez!!

Anónimo dijo...

Lo que dices sobre los 10 mil nuevos funcionarios es falso. Lo que es cierto es que en estos años se han tenido que admitir a muchos laborales que se habían metido a dedo antes de los infames cuatro años de Touriño. Señor Cubela, no nos chupamos el dedo.