miércoles, 4 de junio de 2008

¿A la Presidencia?


Uno de los máximos valedores de Aznar, de Rato y de Rajoy.
De Aznar como Ministro, de Rato como colaborador en el FMI y de Rajoy como Director de campaña en las últimas elecciones generales
.

Tiene a sus espaldas una intachable reputación como gestor y una sumada lealtad a los principios políticos a los que sirvió, sirve y servirá. Estoy seguro de ello.
Me estoy refiriendo a Juan Costa.

El político valenciano ha declarado su intención de intentar presentar batalla a la presidencia del PP.
Argumenta que es su obligación como militante declarar lo que se está haciendo mal y defender una alternativa que genere ilusión a las bases.

Creo en este político. Creo en su corazón y en sus intenciones.
Ha sido hasta el momento el único valiente que no sólo ha criticado a Rajoy por criticar, sino que ha dispuesto su persona para intentar cambiar la situación de su partido, sin miedo a quemarse, que es lo único que lamentablemente conseguirá.

Otros tratan de no perder sus puestos como diputados o su influencia en las ideas más rancias que siguieron algunos, como seguir defendiendo la foto de las Azores o no condenar el régimen franquista, que ciertamente no tienen porqué hacerlo, pero por lo menos que no lo defiendan, como miembros de un partido liberal que son, que cree y apuesta por la libertad y los valores democráticos.

Para mí, las intenciones de Juan Costa son buenas. Demuestra una clara convicción de servicio al pueblo y a su partido queriendo ser coherente con sus críticas y presentar una alternativa.

Pero creo sus intenciones se acabarán ahí.
Un partido como el PP tiene que ser un gran partido que sea capaz de establecer una alternativa de gobierno seria, clara y responsable.
En estos momentos sólo Rajoy puede representar la unidad del PP.
Tiene una gran trayectoria como político y como gestor, ambas intachables.

Un Presidente de cualquier partido u organización tiene que ser integrador, contar y sumar a todos, moderado, interclasista, leal a ese espíritu que a día de hoy sigue representando la constitución española, defensor de los intereses ciudadanos antes que los de su propio partido si fuese necesario.

Si de verdad se cree en unas ideas y en unas convicciones firmes, Costa debería abandonar la idea de presentar batalla porque no es la persona a la que le toca rendir pleitesía ante los críticos esencialistas, que sólo se mueven en su propio interés, así que sean ellos los que se quemen.
Costa es mucho más que todo eso.
La renovación es necesaria, pero sin sacrificar a esas personas que cuentan con mayor adehesión, no sólo de los militantes, sino de los ciudadanos, y Costa está avalado por los votos. Otros críticos no.

Rajoy Presidente.

2 comentarios:

Tomeza dijo...

Se algún día tiven dúbidas sobre se eras de verdade de centro, hoxe quitáchesmas, pero aínda así, creo que o centro non existe, tan só a moderación.
Segue así veciño.

PONTEVEDRITOS dijo...

Muy de acuerdo contigo Jorge. Nos toca estar del lado de Mariano pero sinceramente tengo muchas dudas. Lo de María San Gil fué un palo gordo que tal vez pese en un futuro. Para demostrar liderazgo integrador María debería salir en la foto.
Mi principal miedo es que Rajoy vaya a caer en el síndrome Fraga, por que con todo el respeto que siento hacia el, yo no me muerdo la lengua al decir que se perdió Galicia por su obstinación a seguir. Fué humillante dar a entender que en el pp de Galicia fueramos incapaces de sacar a otro candidato cuando el pobre Fraga se desvanecía en medio de discursos, mitines, etc. Seamos autocríticos.
Por supuesto que quiero que gane Rajoy pero me gustaría que fuera con otra contundencia y sin dejar dudas.O pasa algo que de un golpe de efecto grande o Mariano va a quedar muy desgastado.
En lo único que no estoy contigo es en que los críticos van por interés propio. Deduzco que hablas de Espe, jejeje. Pues no creo que ella hable por su propio interés por que ella nunca se presentaría, sabe que no está suficientemente preparada. En cambio han habido otros, muchos, que se han pronunciado y tal vez habría que escuchar un poco para hacerlo mejor.