
Un 50´7% de los votantes en el referendum de ayer manifestaron su No a la reforma constitucional propuesta por Hugo Chávez.
La forma de gobierno presidencialista que rige en Venezuela está degenerando hacia una dictadura de corte militarista y hacia un socialismo propio del s.XIX, a las pruebas de reforma "constitucional" me remito.
No se puede llamar proyecto de reforma constitucional a un texto que pretende implantar una dictadura, permitiendo la reelección de mandatos prorrogados sin límite temporal; al implantarse una nueva distribución territorial, Hugo Chávez tendría poder absoluto para nombrar a los vicepresidentes que administrarían las nuevas entidades territoriales, es decir, la dedocracia que caracteriza a todas las dictaduras imperaría en Venezuela; se implantaría un sistema económico socialista, controlado por el Estado, lo que provocaría una completa arbitrariedad en el reparto de los bienes y de las riquezas.
Una Constitución que no garantiza las libertades ciudadanas, que carece de cualquier contenido ideológico liberal, no puede llamarse Constitución, eso es un decreto, como el que pretendía hacer el dictador Primo de Rivera en España.
Toda Constitución en su reforma o creación debe de contar con un apoyo muy superior al 50% de la soberanía, que es el pueblo, para poder tener legitimidad en su aprobación y legitimación. Toda Constitución debe de ser consensuada entre todas las fuerzas democráticas de un país, y no por la voluntad de una persona que intentó llegar al poder mediante un golpe de Estado. Y toda Constitución, para ser una constitución, tiene que garantizar que algún poder controle la acción del gobierno, cosa que no hacía esta.
¿Puede que este sea el principio del fin de las pretensiones dictatoriales de Hugo Chávez? me temo que no.
Por eso, ahora, más que nunca, todos los estados democráticos deben de ejercer una corriente de presión para que el Presidencialismo de Venezuela no siga degenerando en una dictadura o en un exceso de poder. Un abrazo a los emigrantes gallegos en Venezuela.









Todos los militantes la recordaremos con orgullo, pues bajo su mandato nos afiliamos la mayoría de los militantes que hoy pertenecemos a NNXX de Pontevedra.




